Historia de los Amazonas

Los chachapoya alcanzaron su desarrollo durante el Horizonte Medio – hacia el año 800 de nuestra era- y prevalecieron hasta tiempos de la conquista española, aunque hacia 1470 su independencia política quedó afectada por la conquista incaica.

Se registra a inicios del segundo milenio una extensa ocupación humana en toda la región. En forma general apareció un nuevo patrón en las formas de construcciones habitacionales de piedra y estructuras monumentales de gran escala. En ellas se desarrolla un lenguaje simbólico común con motivos geométricos característicos en forma de triángulos, rombos, líneas serpenteadas y ornamentos cuadrados, que aparecen sobre las viviendas circulares en frisos de piedra.

Estos símbolos sirvieron para demostrar la fuerza de la identidad de la chacha, mantenida incluso en el periodo Inca mediante una intensa resistencia militar.

La región Chachapoyas estaba dividida en curacazgos de diferentes dimensiones y entre ellos existían relaciones de parentesco. Los curacas principales permanecían en el poder indefinidamente llevando a cabo sus obligaciones hacia su gente mediante el control y la provisión de alimentos. Se ha esgrimido hipótesis señalando que esta habilidad de los curacas para permanecer en el poder dependía además de las artes de sus chamanes y curanderos.

La producción doméstica y la subsistencia agrícola eran la base de su organización social. De ahí deriva la importancia del almacenamiento de alimentos, que se testimonia en muchos de los actuales sitios arqueológicos. El intercambio de alimentos y servicios dentro de la región chacha estaba basado en las relaciones sociales donde las redes de trabajo unían a los grupos poblacionales en alianzas, que conformaron los que algunos arqueólogos e historiadores llaman la confederación Chachapoya. Durante largos periodos estos hombres chachapoya vivieron en un medio social uniforme, apenas alterado por escasos contactos con otras culturas de la región andina.

Amazonas

Foto / Amazonas

RESISTENCIA CONTRA LOS INCAS

Como sucedió con otros pueblos de la época, la vida de los Chachapoya cambió sustancialmente con la llegada de los Incas. La magnitud de este impacto se debió en gran medida al carácter guerrero de los hombres de las nubes, que ofrecieron fiera resistencia a sus conquistadores. Incluso después de ser sometidos por Túpac Yupanqui, los Chachapoya protagonizaron diversos levantamientos contra el imperio.

No es extraño, entonces, que se aliaran a los españoles poco antes del incidente de Cajamarca en 1532 y que posteriormente se negaran a participar en la rebelión de Manco Inca en 1532. Con la ocupación Inca llega una nueva religión y se establecen nuevos asentamientos, lo que alteró radicalmente el paisaje cultural y sagrado tradicional. Fue introducido un nuevo estilo arquitectónico con el elemento dominante del rectángulo como base, y el énfasis en el cultivo de áreas altas se cambió por el de una zona ecológica más baja.

Según los estudiosos Gerald Taylor y Jorge Zevallos, los Incas introdujeron una variante del quechua en Chachapoyas, mediante dos estrategias. Una, fue la de insertar mitimaes del sur, que neutralizaban los elementos de resistencia local. La otra, el traslado de hijos de la nobleza chacha al Cusco, donde se les adaptó según los parámetros del imperio. Este quechua sobrevivió después de la conquista, y fue usado por los misioneros en la propagación de la fé cristiana. Con la gran crisis desatada por la colonia, el quechua fue desapareciendo. Taylor ha recogido los testimonios orales de sus últimos hablantes, unos veinte años atrás. Fuentes históricas confirman la construcción Inca del complejo de Cochabamba como un centro administrativo y de control de la parte sur de la provincia de Chachapoyas. Esto sugiere que otros centros administrativos podrían ser encontrados en futuras investigaciones en las diversas áreas de Amazonas. El imperio también mantuvo un fuerte control a lo largo del camino Inca en las tierras montañosas y en la parte superior de las tierras bajas. Los incas desarrollaron en Chachapoyas una agricultura intensa muy variada: tierra y sistema de aterrazamiento en piedra, concentración de montículos para el drenaje, anfiteatros con sistemas aterrazados en la zona ecológica más alta. Muchas de estas técnicas requirieron crecimiento y movilizaciones poblacionales. Sin embargo para la época de la colonia esta realidad habría dado un giro contrario. Se sabe que hacia el siglo XVII la región empezó a sufrir cambios en las condiciones climáticas con periodos de mucho frio o mucho calor. Estos cambios probablemente hayan sido un factor adicional que contribuyo a la rápida declinación de la población Chachapoya durante el periodo colonial español temprano.

ALIANZA CON LOS CONQUISTADORES ESPAÑOLES

A mediados del siglo XVI, momento de la conquista española, los chachapoya ocupaban un territorio que se extendía en un área que se cubría de norte a sur unos 300 kms. Aproximadamente, un largo espacio geográfico delimitado hacia un lado por el curso del caudaloso Marañon y hacia el otro por el flanco de los andes amazónicos, ocupando altitudes no inferiores a los 2000 msnm. Este territorio cubriría actualmente todo el departamento de Amazonas, zonas orientales de San Martin, y una porción pequeña del extremo oriental del departamento de La Libertad.

Algunos informes indican que Hernando de Soto realizó una incursión por Cochabamba en 1532, sin embargo, fue el conquistador Alonso de Alvarado quien en 1535 ingresa a los bosques de nubes de manera significativa, siendo recibido por Guaman, un kuraka que antes había servido a los incas. Según los cronistas de la época, Alvarado encarga a Guaman un conteo poblacional y de recursos, para lo cual se usó el sistema inca para acopiar información mediante el anudado de los kipus. La mentada alianza entre los chacha y los conquistadores españoles, se basa en una referencia del hijo de Manco Inca, Titu Cusi Yupanqui, según la cual una debelada la rebelión de su padre en el Cusco, éste fue invitado por autoridades chacha a refugiarse en el territorio de Levanto. Sin embargo, Manco Inca aun cuando había iniciado el viaje hacia esta región, al final lo abandonó, temiendo una traición de los Chachapoya que habían apoyado a los españoles, y decide refugiarse en Vilcabamba, al norte del Cusco.

Fue en 1538 cuando regresa Alvarado, con la orden de Pizarro de fundar una ciudad española, San Juan de la Frontera de los Chachapoya, en un espacio visible hoy si el viajero se coloca en la parte alta del cementerio español de la Jalca Grande. Al respecto, la estudiosa Adriana Von Hagen destaca como para esta decisión, los españoles nuevamente muestran su confianza en el sistema del kipu. La historia de la ciudad capital española en Chachapoyas es muy accidentada: San Juan de la Frontera no resiste sino unas semanas como sede principal, pues las enfermedades y las bajas temperaturas precipitaron un rápido traslado hacia Levanto. Sin embargo, en Levanto las hostilidades vinieron de renegados Chachapoya, lo que determino un nuevo desplazamiento, esta vez al actual emplazamiento de la capital de Amazonas, la que se fundó en 1545.

Alvarado tomó la tarea de expandir el dominio español y “pacificar” a los chachapoya, para lo cual contó con un ejército de mas de tres mil hombres. Fue sin embargo , bajo el poder del virrey Francisco de Toledo cuando se siente el mayor impacto del nuevo dominio.

Toledo establece, como en otras regiones del Perú, el sistema de reducciones de indios, en basea poblados de cuadricula española. Este sistema desestructuró la organización tradicional en ayllus, y desmontó el poder de los kurakas. A ello se sumaron impactos como el tributo, el trabajo forzado en minas, obrajes y molinos, para generar una crisis de despoblamiento, empobrecimiento y destrucción. Uno de los escasos poblados que desde tiempos chacha hasta hoy continua habitado, es la Jalca Grande, y allí es posible observar cómo el templo cristiano es levantado con materiales obtenidos del despojo de las construcciones tradicionales anteriores. Un factor que en algo neutralizó esta severa crisis derivada del impacto colonial en Chachapoyas, fue la tradición textil. La producción de prendas de vestir, así como de otras de uso doméstico, continúo en Chachapoyas hasta avanzado el siglo XVIII.

La historia republicana de Amazonas ha estado marcada por el aislamiento en relación con los centros de poder, una condición acentuada por la ausencia de vías de comunicación. La pequeña ganadería, la agricultura de autoconsumo, siguen siendo las actividades dominantes entre la población chacha. Una gran oportunidad para la región es la que se abre hoy con el horizonte del turismo. La inminente mejora de las vías de comunicación, sumada a los excelentes recursos arqueológicos y culturales de la zona, les podrá abrir las puertas para el desarrollo a través de un turismo bien orientado y responsable que les permita conservar su patrimonio.

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