Iglesia Catedral de Cajamarca

La iglesia de Santa Catalina, después catedral de Cajamarca, se comenzó a edificar en 1628 y se consagro casi 80 años más tarde (en 1762), aun inconclusa tal como luce en la actualidad. Se dice que el templo principal de la ciudad no se terminó, porque mientras estaba en construcción los sacerdotes que administraban recibían un subsidió de la corona y así, subsidio tras subsidio se quedo inconclusa. La fachada es la más grade decorada de todas las iglesias de Cajamarca.

Elementos como las parras que envuelven las columnas de la fachada; los racimos y zarcillos, los pájaros que picotean uvas eucarísticas, configuran lo singular del barroco mestizo propio de Cajamarca

El interior de la catedral es austero y de grande proporciones. El altar mayor, obra de los artífices Cajamarquinos Antonio Llanos Vigo y santos Fernández, es rococó y como señala Fernando Silva Santisteban, muestra el parentesco con la caligrafía cursiva propia de la Cerámica caxamarca. Adyacente a esta iglesia se encuentra la capilla del Sagrario.

Plaza de Armas - Cajamarca

Foto / Iglesia Catedral de Cajamarca

Que hacer en Cajamarca

La ciudad fue declarada patrimonio histórico cultural de las américas, por la OEA, en 1986.
El turismo histórico y arqueológico ha creado un circuito natural que da cuenta de las huellas del pasado allí impresas, y de su presente. Sin embargo, la ciudad de Cajamarca es interesante más allá de los productos turísticos creados en su territorio: se trata de un polo urbano vital, dinamizado por la actividad minera en los últimos años, que ha ampliado los mercados de productos y servicios.
Hoy Cajamarca ofrece servicios turísticos de buena calidad para diferentes bolsillos, y comienza a mostrar el rostro cosmopolita de otras ciudades en las que los turistas encuentran hogar temporal. Bares, restaurantes, cafés, discotecas, abren sus puertas al lado de los establecimientos tradicionales donde se divierte la población local. Una oferta diversa de productos lácteos (quesos, mantequilla, yogurt, dulces) justifica ella sola una visita culinaria a este punto del Perú. Festividades religiosas y profanas que se van enriqueciendo a través del tiempo: el carnaval, la semana santa, el Corpus Christi, entre otras. Urbanizaciones y centros comerciales modernos extienden la ciudad en lo que fueran trozos de campiña, mientras que las inagotables aguas termales se incorporan como ventajas competitivas en hoteles y hostales. Comencemos a conocer Cajamarca. Los puntos obligados del circuito urbano son los siguientes:

Plaza de Armas

Aquí se produjo la caída del imperio incaico

Iglesia Catedral

Iglesia con fachada más grande y decorada de Cajamarca

Iglesia San Francisco

Fue el primer templo levantado por los españoles

Cuarto del Rescate

El inca lleno de oro y plata este recinto

Conjunto monumental de Belén

Extraordinaria cúpula con tallados policromados

Conjunto La Recoleta

Conformada por la iglesia y el convento de recolección Franciscana

Cerro Santa Apolonia

Espléndido mirador con la “Silla del Inca”

Casonas Cajamarquinas

Pórticos tallados en piedra